Nuestra misión es hacer visible y audible el mensaje de Jesucristo a través de palabras y obras. Creemos que su presencia transforma a las personas y los lugares cuando se le acoge. El reino de Dios se experimenta mediante la oración, la palabra profética y los encuentros personales con Jesús. Nos consideramos aprendices, guiados espiritualmente por Dios para que las calles y los espacios públicos se conviertan en lugares de esperanza.
Hacer visible y audible la buena noticia de Jesucristo, en palabra y obra. Caminamos con la confianza de que la presencia de Jesús puede transformar personas y lugares dondequiera que sea bienvenido.
El reino de Jesucristo está en medio de las personas, a través de la oración, las palabras proféticas y los encuentros genuinos con Él.
En esto, nos vemos como aprendices en la obediencia y la dependencia de Dios: no activismo, sino pasos guiados espiritualmente. De esta manera, las calles y los espacios públicos deben convertirse en lugares de esperanza.